No hay esperanza
Hasta los últimos días de marzo se pudieron ver en las calles mechones de diversas instituciones, todos humillados pidiendo plata pero con una risita a lo Beavis y Butthead. Lo que en un principio (al menos desde que recuerdo) era una tradición idiota de las universidades estatales, una cuasi iniciación a lo Skulls and Bones, fue imitada por todos los otros planteles educacionales que encontraron súper buena la idea de despojar de dignidad a sus colegas más jóvenes y que tuvo, por ejemplo, a estudiantes de mecánica automotriz ennegrecidos con aceites y líquidos de autos a todo sol en el centro pidiendo monedas.
Siendo estudiante en una universidad, una persona joven, me parece increíble que en el 2009 exista gente que cree que el mechoneo es aceptable porque es “una tradición” y bajo ese alero encuentran apropiado romperle la ropa a la gente, dejarlos malolientes, hacerlos caminar sin zapatos por las calles de Santiago y tanta otra imbecilidad que recuerda a la legendaria bienvenida en la Universidad de Las Américas que consistía en arrojar ácido a los novatos.
Más de alguien diría, “ah es que es la de Las Américas, una universidad para imbéciles”, pero poco a poco cada año las tradicionales nos sorprenden. Este mes captó la atención de la prensa la fiesta mechona de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile (sí, ahí de donde salen los presidentes de la república), que tenía como atracción principal a dos bailarinas que quedaban desnudas, paralelamente en mi facultad (también en la Chile) había una fiesta para la que habían contratado una productora de eventos escolares y que incluía concursos como “la pareja más caliente”, “miss pijamas” y cosas así.
Y no es que encuentre despreciable que los estudiantes carreteen, la idea es sólo recalcar que estos índices nos confirman que el estudiantado como influencia social no es más que una utopía de unos cuantos cabros izquierdizados. La mayoría está con el reggeton y con las minas en pelota.
La universidad hace tiempo dejó de ser un núcleo popular, la admisión vía PSU permite el ingreso de casi sólo alumnos de colegios particulares o de los que tuvieron plata para pagarse un preuniversitario bueno. El año pasado en diseño de la Universidad de Chile (la universidad de todos, la pluralista y esas vainas) un profesor preguntaría al curso quiénes eran de colegios municipales y de los más de 50 alumnos sólo 3 levantaron la mano. Entonces con universidades llenas de cuicos no tenemos verdaderas motivaciones para luchar y organizarnos por metas como podrían ser la mejora en la educación o por qué no, la participación en temas país (una consigna estudiantil habla del estudiante y el obrero marchando juntos). Esa escasa motivación dado el nicho social de la gran masa universitaria se contrapone a lo sucedido el año de la “Revolución Pingüina”, donde se trataba de cabros de liceos sin plata a los que efectivamente se los estaban cagando y que si no hacían algo se iban a hundir. Jovencitos de 12 a 18 años le demostraron al país que hay que exigir porque CREÍAN DE VERDAD que la educación es un derecho.
Es hora de que nosotros los universitarios reconozcamos que lo que nos interesa son cosas como ir al paseo a la playa tradicional de la semana mechona. Donde nuestros papás nos pasan plata para ir a Cartagena, la playa popular, a dejar la media cagá, a curarnos raja, a dejar el balneario asqueroso y lleno de basura. Obvio que después el paseito sale en las noticias y el estudiante sale con el “no nos estigmaticen”, “la tele son puras mentiras, hagan programas culturales mejor”, cuando no quieren admitir que la gran mayoría tiene otras prioridades en lugar que los temas sociales, porque ¿dónde están los defensores de los derechos de la mujer cuando para celebrar se contratan topleras? ¿Qué fue del estudiante y el obrero marchando juntos cuando la playa de Cartagena queda asquerosa y los auxiliares municipales tienen que trabajar como enajenados para dejar limpio? En una entrevista concedida a un querido equipo de estudiantes, Jorge González, líder de Los Prisioneros declaró que consideraba que en la actualidad las universidades no eran más que salas cunas y en mi opinión el tipo no puede tener más razón. Las universidades son para la gente que no quiere dejar de depender de los papás y se enrola mínimo cinco años en una carrera y disfrazan de esfuerzo y más de algún barsa de “compromiso social” lo que no es más que carrete auspiciado por los padres.
Lo bueno chiquillos es que existen hartos posgrados, diplomados y cursitos, porque el carrete es nonstop papá.



claro po y después cantando “el baile de los que sobran”
y además, la mayoría sigue creyendo en la movilidad social que les dará la universidad: el auto, el departamento y el carrete forever, son para la mayoría las consecuencias de ser un adulto joven universitario.. en que estan pensando?
bueno, quizás en no sentirse identificados con “el baile de los que sobran”
yo creo q estoi en el perfil queridi goku
Coni +1
Son máquinas de analfabetismo, lo digo, lo repito y lo insisto; aunque un profe amigo lo haya dicho… Qué queda? creo que generar máquinas disidentes de subjetivación; quizá de manera artesanal, y bien critica incluso molesta y creativa; quizá algunos más se sumen… o más bien se resten
y la toplera igual está rica! si esos abogados comprendiesen la potencia política del erotismo; la ley no sería lo que es. Las putas, las lesbianas, los gays, los transexuales deberían ser abogados; en algún momento habrán travestis en el mechoneo; pero serán de esos que votarán por Piñera, el multiculturalismo le trae de todo!
recuerdo una universidad del norte en que para su mechoneo crucificaron un animal y luego obligaban a los mechones a besarlo, el mismo año que el incidente del ácido.
Pese a ser cuico abc1 de colegio privado que pagó por preu hago todo el esfuerzo posible para rendir mis estudios de abogado gay, usar lo menos posible el auto y apoyar a los movimientos sociales feministas postporno queer, tampoco apoyo el mechoneo (no les doy plata ni cagando para que después se la carreteen en la playa) ni voy a la playa para que chilevisión me grabe y me humille gratuitamente.
No puede ser mas cierto lo que dice esta nota.Para muchos la universidad es un puto carrete auspiciado por los padres o en algunos casos por el mismo estado no faltan los varsas de mierda que cambian los vales de colacion de la junaeb por copete.
A este paso que vamos veo que en una treintena este pais estara dirijido por puros cuicos weones.
Siempre uno se alcanza a salir del mainstream cierto?
Siempre es “pero yo fui la última generación que lo vivió de verdad/que no era hueona/que era de verdad”.
Me extraña tanta consecuencia Señora Gukú Morales.
Saludos