Funeral de Víctor Jara
Los chilenos no somos muy puntuales con los compromisos. A veces nos tomamos nuestro tiempo, y en esta ocasión tardamos 36 años en ofrecerle a Víctor Jara el funeral que le correspondía… ¡más vale tarde que nunca Víctor!
NOTICIA DE ÚLTIMO MINUTO
El sábado recién pasado se celebró en Santiago el funeral del destacado cantautor nacional Víctor Jara.
Para quien no sea chileno le resultará difícil creer que la noticia va en serio y que no se trata de una broma, o de algún viejo material rescatado de alguna antigua hemeroteca. Créalo o no, el pueblo chileno despidió a su más destacado cantautor 36 años después de su muerte.
Habría que explicarle a nuestros amigos extranjeros que por “circunstancias particulares” que estaba viviendo nuestro país por esos días, este peligrosísimo militante comunista tuvo que ser sepultado en secreto, a espaldas del pueblo que tanto defendió, y de las autoridades de la época, que para entonces se encontraban bastante ocupadas salvando al país de terroristas como Víctor. Y para aquel que tenga dudas sobre los propósitos extremistas de este músico, transcribimos a continuación uno de sus más conocidos llamados a la violencia y la destrucción total:
Sigamos cantando juntos
a toda la humanidad.
Que el canto es una paloma
que vuela para encontrar.
Estalla y abre sus alas
para volar y volar.
O sea, puras voladuras y explosiones.
Víctor Jara fue asesinado por el Estado chileno el 16 de septiembre de 1973, torturado y acribillado. Así lo constató el informe del Servicio Médico Legal publicado el 27 de noviembre del presente año, el que requirió la exhumación de sus restos mortales, los que hasta entonces descansaban en un humilde nicho de los sectores populares del Cementerio General.
Tras estos peritajes, que esperamos contribuyan a dar con los responsables de este horrendo crimen, Víctor fue entregado a sus familiares, quienes por fin pudieron despedirlo como corresponde, permitiéndole a los chilenos ofrecerle ese tan postergado homenaje en agradecimiento a la extraordinaria obra artística que nos legó para siempre.
LA FIESTA DE DESPEDIDA
El velorio se realizó los días 3 y 4 de diciembre en la sede de la Fundación Víctor Jara, en la plaza Brasil, el mismo espacio que en julio pasado, recordemos, fue clausurado y desalojado violentamente por ordenanza de la Ilustre Municipalidad de Santiago, comandada por don Pablo Zalaquett. Pero eso es cosa del pasado y ahora todo Chile está con Víctor.
Hasta allí llegaron autoridades, políticos, artistas, público en general y borrachitos, que por supuesto fueron bien recibidos, tal como Víctor lo hubiese hecho. Todos querían saludarlo y darle un último adiós, que a esta altura más que una despedida era un saludo, una evocación feliz de su presencia.
El sábado 5 de diciembre, el cortejo fúnebre que acompañó a Víctor hasta su nueva tumba fue algo mayor que el de 1973: dos escuelas carnavaleras, un ejército de ciclistas, un escuadrón de los de Abajo, 2 o 3 agrupaciones musicales, el viejo pascuero y 6 mil marchantes que atravesaron el centro de Santiago hasta un escenario instalado en la calle Recoleta, frente al cementerio.
Como en todo acto público, abundaron los vendedores ambulantes que no comprendieron el sentido de la ceremonia e intentaron capitalizar la ocasión vendiendo todo el merchandising imaginable, agua y sánguches. Lo que habla muy bien de nuestra sólida gestión económica y reafirma la pertinencia de la reciente incorporación de Chile a la OCDE. Tampoco faltaron las proclamas políticas y los dirigentes apernados que gobernaban el acto, medianamente justificados si consideramos que Víctor Jara era un comunista militante.
Pero fuera de todas las ambiciones y caprichos partidistas e individuales, el funeral fue una fiesta ciudadana que conmovía y emocionaba. Miles de personas reunidas en torno a las múltiples manifestaciones artísticas que acompañaron a uno de los más grandes creadores chilenos en su último viaje. Esperamos, no vaya a ser cosa que en 10 años más tengamos que levantarlo nuevamente de la tumba porque los culpables siguen en libertad.
Y de ser así, cosa por cierto improbable pues Chile es un país donde “las instituciones funcionan”, le dedicamos de parte de Víctor una de sus canciones a los responsables de su muerte:
Yo sé que tu mano tiembla
soldado, no me dispares.
¿Quién te puso las medallas?
¿Cuántas vidas te han costado?
Dime si es justo soldado
con tanta sangre ¿Quién gana?
Si tan injusto es matar,
¿por qué matar a tu hermano?
AUN ES TIEMPO
La despedida de Víctor tardó, pero vino al fin. No obstante su destino aún no se ha zanjado, así como el de muchas otras víctimas que a tantos años de la desgracia, todavía esperan la verdad. Cientos de personas cuyos funerales continúan pendientes, aguardando.
Mientras algunos ni siquiera tuvieron la suerte de ser devueltos a sus seres queridos, hoy Víctor está abrazando la tierra, acompañado del amor de su familia y de su pueblo. Hay que estar felices por eso.
Su funeral es símbolo del respeto y homenaje a todos los caídos, y de la esperanza de un pueblo que sueña con construir un país que pueda sostenerse dignamente en la historia, con el reconocimiento de sus errores y con el compromiso sincero del nunca más.
Sin duda no el país que tenemos hoy, que sostiene sus orgullos sobre una siniestra nube de misterio donde los atropellos a los derechos humanos parece que no existieron, y si existieron ya se me olvidó.
Así que también hay que estar atentos, para que, a la hora del níspero y bien a la chilena, la verdad y la justicia asomen por sobre las incertidumbres y así poder sobrarnos de ser los “jaguares de Latinoamérica” sin miedo a que se nos caiga el tremendo tejado de vidrio sobre nuestras cabezotas chilenas. Duras, pero igual.


Felicitaciones vengaboy me gustó mucho tu artículo
yo igual fui al funeral y fue una verdadera fiesta… lástima que en este país de mierda las cosas se demoren tanto en tener un final como corresponde
Grande Victor. Y que pena que chile va eligir un candidato que salió en defensa de Pinochet en 1998
Totalmente merecido, fue una persona que no hacia daño y por el contrario, dio a Chile su arte.
creo que… http://solgarcia.wordpress.com/2009/12/05/victor-jara-sin-bandera/
que lindo. una lástima no haber podido estar ahí.
Lindo.
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Quien chucha te crees para andar opinando por todos los chilenos? Metete por la raja tus opiniones personales.
lo más terrible de chile es que todos somos de izquierda a la hora de llorar. que es justo lo que quería la concertación, que la dictadura se convirtiera en una pena que nunca más.
y en los 17 añitos que nos educaron a todos para ser de izquierda y vivir en la abundancia, los muertos se vuelven un detalle de militares locos, un tiritón en el cauce histórico que menos mal que ya pasamos.
cuando los famosos pierden su apellido como que me baja el miedo. cuando los mártires los agarra la oficialidad como que la cosa se vuelve un poco partido de fútbol.
nada en contra de víctor (jara). sólo que esta pena masiva y legal en este país de izquierdas me eriza un poco los pelos. un poco.
¡Y que manera de instrumentalizarlo!
mierda de funeral, fue un chiste… aparte fue MENTIRA eso que toda la noche estuvo abierto… yo llegue a las 6 de la mañana y lo tenían cerrado, dejaron entrar a unos comunistas, totalmente politizado, una mierda de organización. qué lástima por víctor, quien quizás se habrá estado revolcando en su tumba…
Escucharon esto?
http://www.youtube.com/watch?v=jjekI-TWew0
yo lo encontre hace unos dias cuando me enteré de lo del entierro. Temazo de Victor.
Saludos desde Bs. As.